“Porque Esdras había preparado su corazón para estudiar la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos”

Esdras 7:10 (RVR-1995)

“En mi reunión de estudio bíblico me han pedido que prepare este tema”, fue su respuesta a mis insistentes preguntas. Durante días la observé escuchando, leyendo y escribiendo, con mucho interés, su tarea asignada.

Volví a preguntar: ¿Por qué estás tomando tanto tiempo? Ella solo dijo: “Es mi responsabilidad, tengo que redactar un resumen para que la explicación sea práctica y luego enseñar a las hermanas”.

En su juventud fue maestra, sin embargo, su determinación a estudiar y enseñar la Palabra se fundamenta en el profundo amor por Dios y el “sentido de urgencia” por transmitir la Única Verdad. Ella nunca deja de enseñarme.

Y esto me recordó a Esdras, el escriba diligente de la ley de Moisés, que lideró el segundo grupo de judíos que retornó del exilio en Babilonia a Jerusalén durante el reinado del Rey Artajerjes.

El pueblo hebreo tenía la misión de reconstruir el Templo, pero, sobretodo, existía una urgente necesidad de una reforma espiritual para que la comunión con Dios sea restaurada. Y Dios había concedido a Esdras todo el conocimiento y la capacidad para lograrlo.

En el capítulo 7 del libro que lleva su nombre se repite hasta tres veces la frase: “la mano del Señor su Dios estaba sobre él”. Al contar con la ayuda de Dios y ser un recipiente de Su gracia:

  • Esdras gozó del favor del Rey quien le concedió todo en cuanto pidió (V6).
  • Esdras retornó a Jerusalén sin contratiempos (V9).
  • Esdras recibió la sabiduría y el coraje para liderar al pueblo de Israel (V28).

¿Por qué la buena mano de Dios estaba con Esdras?

El versículo 10 nos da la respuesta: “Porque Esdras había preparado su corazón”. Si nos apoyamos en otras traducciones podemos tener una idea más clara:

  • “Y Esdras tenía el firme propósito” (DHH)
  • “Esdras se había propuesto” (NBV)
  • “Esdras había dedicado su corazón” (NBLA)
  • “Esdras había decidido” (NTV)
  • “Esdras se había dedicado por completo” (NVI)
  • “Y es que Esdras se había entregado de corazón” (RVC)

Esdras estaba equipado para cumplir fielmente con el llamado de Dios — “restaurar la condición espiritual del pueblo” — porque su prioridad fue estudiar, poner en acción y enseñar la Palabra. Este era el propósito de su corazón, la dirección de su vida y la intención asentada en su alma.

De este versículo podemos extraer cuatro aplicaciones para nuestra vida:

Hacer un firme compromiso para disponer nuestro corazón cada día a las Escrituras

Así como un bebé necesita la leche materna para vivir, nosotras necesitamos de la Palabra para alimentar nuestro nuevo corazón y renovar nuestra mente. Nuestro alimento y, por lo tanto, nuestro crecimiento espiritual, está muy vinculado a la exposición a la Palabra. ¿No es esto una prioridad? “y desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, ya que habéis gustado la bondad del Señor” (1 Pedro 2:2, RVR-1995)

Que nuestra meta sea convertirnos en estudiantes fieles y permanentes de la Palabra

El pastor C. Swindoll hace una similitud del estudio de la Palabra con mirarnos al espejo. Antes de salir de casa nos miramos al espejo y corregimos las “imperfecciones” externas, y la Palabra es como un espejo divino que refleja nuestro interior, apunta las áreas que necesitan ser transformadas con la intervención del Espíritu Santo. Además, es solo en la Palabra donde encontramos la guía y sabiduría para cada decisión en nuestras vidas.  «conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” (Juan 8:32, RVR-1995).

Reflejamos la Verdad de Dios en nuestras vidas a través de la obediencia

Spurgeon dijo: “Que el sermón principal de tu vida lo predique tu conducta”. Muchas veces no somos conscientes que nuestras acciones se convierten en la evangelización más poderosa en este mundo caído. “Sed hacedores de la palabra y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos” (Santiago 1:22, RVR-1995).

Enseñar la Palabra a quiénes nos rodean

No es lo mucho o poco que conozcamos de la Palabra, es la Verdad revelada a nuestro corazón lo que importa. Seamos fieles en compartir lo que Dios ha puesto en nuestras manos, Dios se encargará de obrar en los corazones de las personas. A Su tiempo. Donde Dios nos ha puesto es la plataforma para proclamar el mensaje de salvación y esperanza a un mundo que tanto necesita. “Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre y no abandones la enseñanza de tu madre” (Proverbios 6:20, RVR-1995).

 

Oremos:

 

Querido Padre, hoy hacemos el firme compromiso de disponer nuestro corazón a las Escritura, Tu Palabra viva y eficaz. Hoy decidimos estudiar, obedecer y enseñar Tu Palabra para que más personas puedan conocer la Verdad que los hará libres. En el Nombre de Jesús. Amén.

 

 

Versículos para meditar:

 

Romanos 15:4, Las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que, por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza. (RVR-1995)

Hechos 17:11, Estos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así. (RVR-1995)

 

Para reflexionar:

 

¿Qué prioridades en tu vida están minando tu relación con Dios y el tiempo en Su Palabra? ¿Qué decisiones puedes tomar hoy para que el estudio de la Palabra se convierta en tu prioridad?

Nos encantaría que compartieras tus pensamientos en los comentarios.